domingo, 31 de marzo de 2013

FRANCISCO FERRER Y LA HUELGA GENERAL (Cero) - Anselmo Lorenzo

La Huelga General




El 15 de noviembre de 1901 sale en Barcelona (Cataluña) el primer número de La Huelga General. Periódico Libertario. Fundado y financiado por el pedagogo anarquista Francisco Ferrer Guardia, fue dirigido por Ignacio Clarià y lo publicaba clandestinamente Batllon en una editorial católica. En principio salía cada diez días, pero a partir del número 8 fue quincenal, y se publicaron 21 números hasta el 20 de julio de 1903, cuando la redacción se embarcó en el proyecto del diario Tierra y Libertad. Entre febrero de 1902 y enero de 1903 no se publicó porque fue suspendida por las autoridades a raíz de la huelga general de febrero de 1902, que acabó con seis muerte, y donde Clarià mismo fue gravemente herido.
El periódico hacía publicidad de la táctica de la huelga general como medio para lograr la revolución social y fue muy perseguido por subversivo, sufriendo Clarià diversos procesos y encarcelamientos. Publicaron artículos habitualmente además de Ferrer  Guardia - que firmaba bajo su seudónimo masónico Cero -, Anselmo Lorenzo y José López Montenegro, también colaboraron Bonafulla, Castellote, Salvochea, Reclus, Tárrida, Robin, Claramunt, Conelissen, Grave, Hamon, Kropotkin, Malato, Mella, Nieuwenhuis, Pert, Parf-Javal, Soledad Gustavo, Tailhade, etc.
El 1 de diciembre de 1901, Ferrer Guardia escribió una carta a Kropotkin anunciándole el pago de un artículo, carta que constituye el único manuscrito de Ferrer donde se comprueba su conexión con esta publicación. Además el periódico editó una colección de 14 folletos monográficos, «Biblioteca de La Huelga General», dedicados a difundir los postulados y las tácticas del sindicalismo revolucionario francés teorizadas por Fernand Pelloutier, con obras de Lorenzo, Pert, Robin y Reclus, entre otros. En octubre de 1904 reapareció clandestinamente un único número, editado pretendidamente en París, pero probablemente impreso en Barcelona, con un carácter «exclusivamente revolucionario de acción» y que apelaba al magnicidio y a la destrucción total de la sociedad existente, y donde todos los artículos iban sin firmar.
En 1910 Anselmo Lorenzo recopila los escritos por Ferrer  Guardia en un folleto reivindicativo titulado Ferrer y la huelga general. En 1975 se publicó una edición facsímil de la colección prologada por Diego Abad de Santillán.. (Ferrer usaba el pseudónimo "Cero")

"En esta sociedad aburguesada en que vivimos, que limita toda noble aspiración, que deprava todo generoso sentimiento y que se desarrolla entre un disolvente antagonismo de intereses, que pretende justificarse con la fórmula de colorido científico “la lucha por la existencia”, Ferrer fue un hombre verdaderamente excepcional. Hombre de inteligencia clara y carácter recto. Ferrer rechazaba, cuanto era humanamente posible, las hipócritas sinuosidades del convencionalismo y del oportunismo, y podía considerarse como el primero entre el corto número de los sinceros, de aquellos para quienes la lógica halla en línea recta el pensamiento, la palabra y la acción"
  En palabras de Anselmo  Lorenzo 
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jueves, 21 de marzo de 2013

El vengador, ANTONIO RAMON RAMON (texto y documental)



“Durante mi viaje a Chile en octubre de 2006, tuve la oportunidad de visitar las minas salitreras y la Escuela Santa María. Quedé impactado al conocer la historia de este horrible crimen, la peor matanza en la historia de los trabajadores de la cual tengo conocimiento”… Noam Chomsky (1)

Escrito por Víctor Ramos Muñoz
Escribo y publico esta historia, porque en mi conciencia, y no solo en la mía sino que en cada vez mas seres humanos. Se anida un sentimiento que me impulsa a recordar. Siento que a través de la narración constante de nuestra historia, lograremos alguna vez como sociedad, poder encontrar la dignidad para toda la gente que la habita. Es por esto, que como al fin somos muchos que sentimos que el futuro es el presente, que miramos hacia atrás y empezamos a reconstruir la historia carcomida por el poder, y nos negamos a aceptar la historia oficial por interesada y poco seria, por manipulable y antojadiza al poder de turno. Avanzamos en conocer la historia no contada, la que queda solo en la memoria colectiva a través de la vida de quienes tejen ese tiempo. El recuerdo de la matanza de la Escuela de Santa María de Iquique, es el triunfo de aquellos que no hicieron caso como ovejas lo que se decía, y firmes en sus conocimientos, no en la certeza, posibilitan que hoy, como nunca, la historia sea narrada. Nos brindan una nueva oportunidad de comprender las raíces de nuestro presente. Cien años después, en el mismo país, las mismas injusticias, las mismas desigualdades. La misma clase política-militar.
Desde largo tiempo que conozco una historia a raíz de estos hechos, que llamó mi atención e impacto particularmente. Es la historia de Antonio Ramón Ramón, un anarquista español, al parecer de origen Andaluz, que habitaba de pequeño en Chile. Se cuenta que tenia un medio hermano, con el cual compartieron trabajo en las salitreras. Su medio hermano, al parecer de nombre Mauricio Vaca, fue muerto cruelmente junto con los 3600 obreros al interior de la escuela de Iquique, por balas del ejército chileno ante la negativa de los obreros a deponer la huelga.
El general que impartió la orden de disparar, y a cargo de la masacre, quiso ocultar la barbarie, como siempre, reportando en su parte oficial que en el fragor de la lucha (la de él contra miles de obreros desarmados y demandando que les pagaran en dinero su salario, y no con fichas cambiables en pulperias de la misma minera) cayeron 141 obreros muertos. Una vileza simplemente, ya que todos los relatos registran el drama y la imagen dantesca de las puertas y ventanas de la escuela abarrotadas de cadáveres, de carros y carros de cuerpos rumbo al desierto, de las persecuciones de la caballería a los obreros en huida. Hasta el día de hoy se exhuman los cuerpos de fosas comunes en la zona de Tarapacá, por la tragedia de la escuela Santa Maria, miles de cuerpos de esa época. De hecho, Michelle Bachelet, quiere destinar fondos a la identificación de los cuerpos, tarea al menos poco plausible. La terrible anécdota de esto, es que también se exhuman en la misma zona de Tarapacá, hoy en día, cientos de cuerpos de hace más de hace 30 años atrás, la misma causa los une a ambos grupos, represión militar a sueños obreros.
El general, macabro y triste personaje, se llamaba Silva Renard. Este general, en su propia descripción de la matanza, señalaba como los casi, según sus cálculos, 9000 obreros alojados en la escuela enarbolaban banderas “de distintos tipos” y “de varias nacionalidades”. Lo cual, como recoge la historia hoy en día, se traduce como la unión de obreros peruanos, bolivianos, argentinos y chilenos. Los cuales proclamaban consignas, que en el relato del general en su parte oficial son así narradas: “de guerra al capital y al orden social establecido”.(4) 25 años antes de esa fecha, los padres de esos mismos obreros, se habían matado por el capital ingles, chileno y alemán en la Guerra del Pacifico. Sus hijos se unían en una lucha fraterna transnacional, que incluso hacia peligrar las fronteras de esos 4 países. Esta vez no por la ambición, sino por la solidaridad. Pasaron los años y comprendieron que la maldición del capital, es que siempre se debe morir y dejar de existir en vida, por el beneficio de otros.
Antonio tardo 7 años en tener su encuentro con el general Silva Renard, años en que imaginó una y otra vez el poder cobrar venganza por la muerte de su hermano y toda la gente asesinada en la pampa salitrera. Resulta novelesco imaginar la vida que habrá llevado Antonio en el Chile de esa época, de sus marchas “a pie a la Argentina” como rescatan las crónicas. O de su habitación de residencia en Santiago, que es registrada y allanada por la policía, encontrándose en ella exiguas pertenencias. O su vida solitaria, su vida libremente entregada a un destino elegido, cobrar venganza. Sin duda que es un reflejo de las enmarañadas vidas de principios de siglos, barbaries militares, trabajos abusivos, honor, venganza, ideales obreros, conversaciones revolucionarias, fraternidad, solidaridad…
…Y en pleno centro de Santiago, el 14 de diciembre de 1914, asesto sobre Silva Renard cinco puñaladas, una de ellas obligo al general llevar un parche en el ojo hasta su muerte en 1920. Si, hasta 1920, porque Antonio no pudo acabar con la vida del macabro general. Se cuenta que ante los gritos del general, al verse enfrentado a un obrero con un puñal en mano, y no a una masa de obreros indefensos como tanto le gustaba, el noble Antonio se apiadó y se echó a huir por las calles de Santiago, donde prontamente fue apresado por la policía. Al detenerlo, comprobaron su frustrado intento de suicidio con un veneno que no resulto ser tal cosa. La paliza de los ayudantes del general no se hizo esperar, sablazos incluidos, razón por la cual en la imagen aparece con una venda en la cabeza. Vida de frustraciones y constancia la de Antonio…
El articulo de prensa que relata estos sucesos por parte del Mercurio, lo pueden ver en los links que cito mas abajo (2) y (3). Aquí solo publico la entrevista en la celda que hace el periodista a Antonio. Su historia llegaba a su fin.. :
En una pieza de la guardia de la Fábrica de Cartuchos y sentado en el suelo, con las manos atadas por la espalda y las piernas aprisionadas por grillos, el hechor Ramón observa con actitud tranquila y resignada cuanto ocurre a su alrededor. En su cara, medio bronceada por el sol y la intemperie, se destacan sus ojos claros, pequeños y escrutadores (…) – ¿Cuánto tiempo residías en Santiago? – Más o menos tres meses. Anteriormente estuve en Valparaíso, trabajando en la Casa Molfino, y al presente estaba ocupado en ésta, en las obras del alcantarillado en los Arsenales de Guerra. – ¿Tienes algunos amigos que te hayan aconsejado? – Absolutamente ninguno. Procedí por mi cuenta. Un hermano mío murió en los sucesos de la Plaza Santa María en Iquique (sic) y ustedes comprenderán… – ¿Y el veneno? – Lo adquirí en la República Argentina, en mi último viaje que efectué en parte a pie, pero veo que me han engañado. La daga también la adquirí en la Argentina, y la he conservado siempre como arma de defensa, pero nunca la he empleado contra mis 
semejantes. (2)

Datos Agregados


Nació el 13 de noviembre de 1879 en Molvizar Granada. Pero tras su salida de la carcel, una vez cumplidos los cinco años a los que fué condenado, se pierde su rastro Se cree que murió en 1930.


Documental sobre Antonio Ramón Ramón


A la memoria de Antonio Ramón Ramón


Notas:
(1) Comentario sobre la matanza de Iquique http://www.rebelion.org/noticia.php?id=60686
(2) Santa María de Iquique, ¿crimen sin castigo? La venganza de Antonio Ramón http://www.anarkismo.net/newswire.php?story_id=7003
(3) A 90 Años de los Sucesos de la Escuela Santa Maria de Iquique.http://books.google.com/books?id=udObRtxyc4QC&pg=PA37&lpg=PA37&dq=el+mercurio+15+de+diciembre+de+1914&source=web&ots=91O01wV3wa&sig=idFhBhpgKZ394m2h4xiBQNZc9vU#PPP1,M1
(4) Comandancia de Armas de Tarapacá. N° 161. Iquique, 22 de Diciembre de 1907 http://siglo20.tercera.cl/1900-09/1907/doc.htm

lunes, 11 de marzo de 2013

LA ANARQUIA Por Manuel González Prada



LA ANARQUIA
Leer Libro.

Por Manuel González Prada, Anarquía

      

     Si a una persona seria le interrogamos qué entiende por Anarquía, nos dirá, como absolviendo la pregunta de un catecismo: "Anarquía es la dislocación social, el estado de guerra permanente, el regreso del hombre a la barbarie primitiva". Llamará también al anarquista un enemigo jurado de vida y propiedad ajenas, un energúmeno acometido de fobia universal y destructiva, una especie de felino extraviado en el corazón de las ciudades. Para muchas gentes, el anarquista resume sus ideales en hacer el mal por el gusto de hacerle.

     No solamente las personas serias y poco instruidas tienen ese modo infantil de ver las cosas: hombres ilustrados, que en otras materias discurren con lucidez y mesura, desbarran lastimosamente al hablar de anarquismo y anarquistas. Siguen a los santos padres cuando trataban de herejías y herejes. Lombroso y Le Bon recuerdan a Tertuliano y San jerónimo. El autor de El hombre criminal ¿no llegó hasta insinuar que los anarquistas fueran entregados a las muchedumbres, quiere decir, sometidos a la ley de Lynch? Hay, pues, sus Torquemadas laicos, tan feroces y terribles como los sacerdotes.
     Quienes juzgan la Anarquía por el revólver de Bresci, el puñal de Caserio y las bombas de Ravachol no se distinguen de los librepensadores vulgares que valorizan el Cristianismo por las hogueras de la Inquisición y los mosquetazos de la Saint-Barthélemy. Para medir el alcance de los denuestos prodigados a enemigos por enemigos, recordemos a paganos y cristianos de los primeros siglos acusándose recíprocamente de asesinos, incendiarios, concupiscentes, incestuosos, corruptores de la infancia, unisexuales, enemigos del Imperio, baldón de la especie humana, etc. Cartago historiada por Roma, Atenas por Esparta, sugieren una idea de la Anarquía juzgada por sus adversarios. La sugieren también nuestros contemporáneos en sus controversias políticas y religiosas. Si para el radical-socialista, un monárquico representa al reo justiciable, para el monárquico, un radical-socialista merece el patíbulo. Para el anglicano, nadie tan depravado como el romanista, para el romanista, nadie tan digno de abominación como el anglicano. Afirmar en discusiones políticas o religiosas que un hombre es un imbécil o un malvado, equivale a decir que ese hombre no piensa como nosotros pensamos.
     Anarquía y anarquista encierran lo contrario de lo que pretenden sus detractores. El ideal anárquico se pudiera resumir en dos líneas: la libertad ilimitada y el mayor bienestar posible del individuo, con la abolición del Estado y la propiedad individual. Si ha de censurarse algo al anarquista, censúresele su optimismo y la confianza en la bondad ingénita del hombre. El anarquista, ensanchando la idea cristiana, mira en cada hombre un hermano; pero no un hermano inferior y desvalido a quien otorga caridad, sino un hermano igual a quien debe justicia, protección y defensa. Rechaza la caridad como una falsificación hipócrita de la justicia, como una ironía sangrienta, como el don ínfimo y vejatorio del usurpador al usurpado. No admite soberanía de ninguna especie ni bajo ninguna forma, sin excluir la más absurda de todas: la del pueblo. Niega leyes, religiones y nacionalidades, para reconocer una sola potestad: el individuo. Tan esclavo es el sometido a la voluntad de un rey o de un pontífice, como el enfeudado a la turbamulta de los plebiscitos o a la mayoría de los parlamentos. Autoridad implica abuso, obediencia denuncia abyección, que el hombre verdaderamente emancipado no ambiciona el dominio sobre sus iguales ni acepta más autoridad que la de uno mismo sobre uno mismo.
     Sin embargo, esa doctrina de amor y piedad, esa exquisita sublimación de las ideas humanitarias, aparece diseñada en muchos autores como una escuela del mal, como una glorificación del odio y del crimen, hasta como el producto morboso de cerebros desequilibrados. No falta quien halle sinónimos a matoide y anarquista. Pero, ¿sólo contiene insania, crimen y odio la doctrina profesada por un Reclus, un Kropotkin, un Faure y un Grave? La anarquía no surgió del proletariado como una explosión de ira y un simple anhelo de reivindicaciones en beneficio de una sola clase: tranquilamente elaborada por hombres nacidos fuera de la masa popular, viene de arriba, sin conceder a sus iniciadores el derecho de constituir una élite con la misión de iluminar y regir a los demás hombres. Naturalezas de selección, árboles de copa muy elevada, produjeron esa fruta de salvación.
     No se llame a la Anarquía un empirismo ni una concepción simplista y anticientífica de las sociedades. Ella no rechaza el positivismo comtiano; le acepta, despojándole del Dios-Humanidad y del sacerdocio educativo, es decir, de todo rezago semiteológico y neocatólico. Augusto Comte mejora a Descartes, ensancha a Condillac, fija el rumbo a Claude Bernard y sirve de correctivo anticipado a los Bergson nacidos y por nacer. Si el darwinismo mal interpretado parecía justificar la dominación de los fuertes y el imperialismo despótico, bien comprendido llega a conclusiones humanitarias, reconociendo el poderoso influjo del auxilio mutuo, el derecho de los débiles a la existencia y la realidad del individuo en contraposición al vago concepto metafísico de especie. La Ciencia contiene afirmaciones anárquicas y la Humanidad tiende a orientarse en dirección de la Anarquía.
     Hay épocas en que algunas ideas flotan en el ambiente, hacen parte de la atmósfera y penetran en los organismos más refractarios para recibirlas. Hasta Spencer, hasta el gran apóstol de la evolución antirrevolucionaria y conservadora, tiene ráfagas de anarquismo. Los representantes mismos del saber oficial y universitario suelen emitir ideas tan audaces, que parecen tomadas de un Bakunin o de un Proudhon. Un profesor de la Universidad de Burdeos, Duguit, no vacila en repetir: "Pienso que está en camino de elaborarse una sociedad nueva, de la cual han de rechazarse tanto la noción de un derecho perteneciente a la colectividad para mandar en el individuo como la noción de un derecho del individuo para imponer su personalidad a la colectividad y a los demás individuos. Y si, atendiendo a las necesidades de la exposición, personificamos la colectividad en el Estado, niego lo mismo el derecho subjetivo del Estado que el derecho subjetivo del individuo". (Las transformaciones del Estado, traducción de A. Posada)
     No quiere decir que nos hallemos en vísperas de establecer una sociedad anárquica. Entre la partida y la llegada median ruinas de imperios, lagos de sangre y montañas de víctimas. Nace un nuevo Cristianismo sin Cristo; pero con sus perseguidores y sus mártires. Y si en veinte siglos no ha podido cristianizarse el mundo, ¿cuántos siglos tardará en anarquizarse?
     La Anarquía es el punto luminoso y lejano hacia donde nos dirigimos por una intrincada serie de curvas descendentes y ascendentes. Aunque el punto luminoso fuese alejándose a medida que avanzáramos y aunque el establecimiento de una sociedad anárquica se redujera al sueño de un filántropo, nos quedaría la gran satisfacción de haber soñado. ¡Ojalá los hombres tuvieran siempre sueños tan hermosos!
(1907)


miércoles, 6 de marzo de 2013

GABRIELA MISTRAL Y EL ANARQUISMO



El mundo entero marcha extraviado. El egoísmo, el afán de dominio, y la ignorancia son las causas. Los más, estamos a expensas de los menos, que son lo que dominan con una audacia y un sentido tan inhumanos, que asombra. El miedo, las armas, la violencia y los campos de concentración, están convirtiendo al hombre en un verdadero títere, robándole despiadadamente lo más grande que posee: la libertad de pensar y actuar y el espíritu creador…”.


Gabriela Mistral
 
Por Sebastián Allende Martínez

Al momento de escribir este ensayo, no busco encasillar el pensamiento de la poetisa de mirada humilde, con alguna escuela política, sino postular ciertas semejanzas entre el ideario de ruta de Gabriela Mistral y algunas posturas clásicas de la filosofía ácrata.
Entre ellas están la preocupación por la situación de los trabajadores, los derechos de la mujer y una convicción por denunciar el sistema carcelario ya que, según su juicio, este ejerce casi nula influencia reformadora en el espíritu del preso, tal cual lo hiciera Kropotkin en su conferencia “Las prisiones”, el año 1877. Si bien los temas descritos en las líneas pasadas no son de exclusividad anarquista, al menos figuran tempranamente en su prensa1.
Ahora bien, sin duda alguna, al acercarse a la producción literaria de nuestra poetisa, una de las cosas que más sorprende es el profundo desconocimiento sobre su pensamiento mundano. Al no haber militado en ninguna organización partidista, su ideario quedó relegado al segundo plano, constituyendo sus poemas a Sandino -y la defensa pública que ella realiza-e l factor que surcó nuevos senderos en torno a su obra. Sinceramente, y sin ningún ánimo de ofender a nadie, yo no creo, puedo estar equivocado, que haya sido la “derecha” quien haya lanzado al mar del olvido sus opiniones políticas; pues su crítica al stalinismo, como aversión a cualquier totalitarismo, seguramente caló fuerte en una época en la cual “el compañero” de bigote constituyó la devoción de más de alguno2.
No obstante esto, yo no planteo que Gabriela Mitral haya sido anarquista, ni mucho menos, es más ella fue muy duros con los anarquistas españoles a quienes tachó de “pobres ilusos” (aunque ella era crítica de todos los espectros políticos, a Stalin le dijo “matarife”, no le escribió poesía), ante el excesivo, según ella, utopismo de sus propuestas3.
Mi intención, más bien, es exponer sus escritos en la prensa anarquista chilena, hasta el día de hoy desconocidos.

SUS INICIOS
Gabriela Mistral, desde muy pequeña demostró un claro interés por los problemas sociales, de hecho, su pseudónimo lo toma de Gabriel d Annunzio -posterior partidario del fascismo- y Federico Mistral, a quienes siempre admiro por su pluma fiel a los campesinos.
Desde su Vicuña natal -Norte de Chile- tempranamente conoció la obra de León Tolstoi, de quien toma elementos para formar su pensamiento, pues ella en sus “Escritos Políticos” habla del “cristianismo con sentido social”4, sin olvidar su ferviente pacifismo.
De igual manera, importante es “traer a colación” que Gabriela Mistral siempre tuvo contacto con personas que, al menos durante algún pasaje de su vida, observaron una actitud libertaria, como el poeta Manuel Magallanes Moure -pintor y poeta partícipe de la colonia tolstoiana de San Bernardo5- o Manuel Rojas. Es más, su amigo íntimo fue el literato ácrata criollo, José Santos González Vera.
Inclusive, en una obra en que se exponen las epístolas entre Gabriela Mistral y Magallanes Moure6, ella reconoce en 1915 a los hermanos Reclus7, como una gran influencia en su transitar, junto a Walt Whitman o Máximo Gorki.
Asimismo, un dato no menor es su colaboración en la revista “Babel”, de claro signo libertario, nacida en Argentina a comienzos de la década del 20, pero reaparecida en Chile años más tardes, y dirigida por el escritor ácrata Enrique Espinoza -Samuel Glumsberg-; allí escribieron o al menos figuraron los escritos de Alfonsina Storni, Horacio Quiroga, Ernesto Montenegro8, Aldous y Julian Huxley, Albert Camus, entre otros destacados exponentes de las más diversas disciplinas. Cuyos escritos aún permanecen inéditos, al menos en Chile.

GABRIELA MISTRAL Y LA “CUESTIÓN SOCIAL”:
SOLIDARIA CON LOS EXPLOTADOS Y OPRIMIDOS.
Como tal, los primeros años de Gabriela topan con el mayor reto de los gobiernos del continente: la llamada “cuestión social”. Esta constituía, tanto en Europa como en la “América morena”, un problema de vital trascendencia para los sectores más vulnerables de la sociedad. Dentro del tema en cuestión, estaba la falta de vivienda, la carencia de un sistema de salud y educación de carácter universal. Si bien muchas de estas carencias con el tiempo fueron solucionadas, durante los primeros años de Gabriela Mistral ellas constituían la temática principal de la prensa obrera y preocupación de muchos mortales. Entre quienes se sentían conmovidos por la realidad de los trabajadores, en nuestro país, estaba Arturo Fernández Vial9, a quién Mistral dedica un poema, llamándole el “desombrerado”; siendo , hasta donde conozco, la única persona en dedicarle algo así a este contralmirante de la Marina, que luego de ser expulsado del ejército chileno, se convirtió al anarquismo.
De igual forma, importante es recordar el alojamiento, en Temuco, que otorga Gabriela Mistral a Manuel Rojas y González Vera, ambos anarquistas, cuando éstos fueron perseguidos durante la guerra de “don Ladislao”10, el año 1920.
Así, la vieja concepción de Doña Lucila como conservadora o “apolítica” se desvanece como dos “pompas de jabón”.
No obstante esto, el nexo más grandioso entre Gabriela Mistral y el ideario anarquista, lo constituye la aparición de dos poemas, escritos en prosa, en “El Sembrador”11, la revista libertaria de la ciudad de Iquique, dirigida por el incansable, tipógrafo según Ángel Cappelletti12, Enrique Arenas. Ambos escritos figuran el año 1923, en los números 62 y 63, respectivamente.
Al momento de leerlos, uno no tiene posibilidad de perderse, era su pluma, su espíritu, esa profundidad que nos recuerda el cantar de las aves, esa sensación que sólo la otorga quienes escriben de lo más profundo de su interioridad.
El primer poema en cuestión aparece el 27 de Octubre de 1923 -un año después de editar “Desolación”- y se llama “A un sembrador” -incluso pareciera llevar dedicatoria:
“Siembra sin mirar la tierra donde cae el grano; estas perdido si consultas el rostro de los demás” más adelante expresa: “Di tu palabra y sigue tranquilo, sin volver el rostro. Cuando vean que te has alejado recogerán tu simiente o tal vez la besen con ternura y la lleven a su corazón… Hasta los hombres más prácticos, los que se dicen menos interesados en los sueños, saben el valor infinito de un sueño y recelan de engrandecer al que lo soñó”.
El segundo de ellos, figura en el número 63 del mismo semanario ácrata, y lleva por título “A los niños”, acá se vislumbra nuevamente su bondad: “Después de muchos, cuando yo sea un montoncito de polvo callado jugad conmigo, con la tierra de mi corazón y mis huesos. Si me recoge un albañil me pondrá en un ladrillo y quedaré clavada para siempre en un muro y yo odio los nichos quietos”. Más adelante anota: “Si me hacen un ladrillo de cárcel enrojeceré de vergüenza oyendo sollozar a un hombre; y si soy ladrillo de una escuela también, de no poder cantar con vosotros, en los amaneceres”. Amén.

“EL PEQUEÑO EJÉRCITO LOCO”
Durante la medianía de la década de 1920, numerosas repúblicas latinoamericanas eran ocupadas por Estados Unidos, entre ellas Nicaragua.
Un campesino, Sandino, tomando, según mi juicio, los colores de la bandera anarcosindicalista -rojo y negro- el año 1926, se lanza en defensa de su pueblo y su libertad. Es así, como con una escuálida hueste -“eran 30 con él”, dice la canción- se interna en la selva preparando la resistencia armada, encabezando el “ejército de los hombres libres”, a despecho, claro está, de los nacientes partidos comunistas latinoamericanos.
Editados por el diario “El Mercurio”, su defensa pública, cayó en el más ignominioso de los silencios.
No obstante aquello, si bien sus palabras de apoyo a Sandino llevan un furibundo espíritu americanista, Gabriela Mistral escribe años antes, un 17 de Abril de 1922: “¿Odio al yanki? ¿Por qué le odiaríamos? Qué odiemos lo que nos hace vulnerables a su clavo de acero y oro, a su voluntad, a su opulencia”13. En este fragmento, según mi opinión, es posible vislumbrar una clara reflexión libertaria al diferenciar sociedad con Estado. Hecho no menor, al constituir, por lo demás, la base del pensamiento anarquista. Elemento olvidado por muchos jóvenes, simpatizantes libertarios, que despotrican contra el “sucio judío”14 frente a las atrocidades cometidas por el Estado de Israel en contra del pueblo palestino.
Así, Gabriela Mistral no cae en el revanchismo fácil que adolecen ciertas lumbreras izquierdistas, ni tampoco cae en la ficción de las ciencias jurídicas que buscan equiparar sociedad con Estado, de forma necesaria. Considera, según mi interpretación, que un grupo de gobernantes pueden, en virtud de intereses económicos y geopolíticos, llevar a cabo una empresa de conquista, aunque sin representar necesariamente el sentir de una nación en su totalidad.
GABRIELA MISTRAL Y LOS PRESOS DE BRAGADO
En América Latina, especialmente, después de la crisis del 29, emergieron numerosas dictaduras o mandatos de variados tintes ideológicos.
En la tierra hermana, la Argentina, el año 1930, Uriburu derroca al segundo gobierno de Hipólito Irigoyen, un mandatario con contradicciones insalvables, pues a pesar de realizar cambios al final del régimen oligárquico, también blandió la espada contra los trabajadores de la Patagonia durante su primer mandato, el año 1921.
Así, durante la dictadura de Uriburu, en la cárcel de Bragado -localidad del gran Buenos Aires-, el año 1931 caen siete anarquistas, supuestamente culpables del asesinato de un político conservador. Entre ellos estaban los obreros Reclus de Diago, Santiago Mainini, Pascual Vuotto, Rossini.
La “década infame” de la historia argentina -por la corrupción y la violencia ejercida en esos años- encarceló finalmente, a los primeros tres, liberando al resto. El presidio de Vuotto, Mainini, y de Diago duró 11 años, desde 1931 hasta 1942, exactamente.
Este caso, se asimiló mucho al luctuoso recuerdo de Sacco y Vanzetti, sentados en la silla eléctrica en Estados Unidos el año 1927.
Así, el presidio de estos tres ácratas fue bastante duro, por suerte contaron con el apoyo de otros grupos de izquierda, que solidarizaban con la injusticia cometida.
En torno al tema, el historiador argentino Felipe Pigna, en su obra “Los mitos de la historia argentina” expone la siguiente carta enviada la navidad de 1939, al anarquista Pascual Vuotto. Esta dice -la reproduzco enteramente-:
“Estimado Vuotto: le agradezco mucho el regalo de sus dos libros y me he leído casi entera su vida. Una de las cosas que más me ha importado en este mundo es la situación del preso. No es un interés literario, sino muy íntimo. Su caso me ha conmovido en profundidad. Defienda su alma para conservar la esperanza y un poco de alegría. Esta es indispensable para trabajar y sencillamente para vivir. Yo sé que esto cuesta mucho, pero es heroicamente, posible. Cuando usted salga de allí, la vida le parecerá más ancha y más hermosa que nunca. Y yo no dudo de que usted saldrá porque tiene amigos que velan porque se haga justicia”. Gabriela Mistral15.
Acá en Chile, incluso muy pocos ácratas tenían conocimiento de esta misiva, escrita al anarquista Vuotto; Tengo entendido que Jose Ego Aguirre comentó a unos compañeros este suceso, pero claro está, con nula repercusión en un ámbito global, para qué decir en la esfera académica.

PALABRAS FINALES
Una de las cosas que más llama mi atención en relación al tema expuesto, es la profunda ignorancia en torno a la relación de Gabriela Mistral con los anarquistas. Personalmente la creo librepensadora, mas también postulo casi con certeza absoluta su conocimiento del pensamiento anarquista16, quizás por medio de Gonzalez Vera. En todo caso, el desconocimiento sobre esta faceta de Mistral, es algo común en nuestro país de “ciegos”, por ejemplo, recién ahora se publicaron los escritos libertarios de González Vera y Manuel Rojas, en el libro “Letras Anarquistas”.
Ahora bien, específicamente en lo que atañe a Lucila Godoy, la escritora Matilde Ladrón de Guevara, en su obra “La rebelde Gabriela”17, comenta que fue su origen humilde lo que gatilló su sepultura, siendo además sus críticas al latifundismo y las oligarquías las que motivaron enconados comentarios, por ejemplo, de Raul Silva Castro, en la prensa nacional.

De esta manera, el camino de Gabriela Mistral, estuvo siempre al lado de los humildes, de los niños descalzos, de los trabajadores explotados, de los anarquistas injustamente detenidos, en fin, su espíritu tuvo un signo libertario, librepensador, antifascista. Por estos motivos, según mi juicio, el escritor ácrata rancaguino Oscar Castro Zuñiga, el único chileno que escribió, además, un responso a García Lorca cuando fue asesinado por el fascismo, le dedicó este poema a Gabriela Mistral:

“Cuando inmóvil te quedes
-Ay, Gabriela, Gabriela-
Te acuñarán los Andes
Como en una moneda y te harán de greda el sarcófago
Para que siempre tengas tierra”18.

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Notas al Pie

1 El anarquismo, a la par de posicionarse como idea revolucionaria, busca también una nueva ética que abarque las relaciones humanas; Ver “El Proletariado Militante”, escrito por el “abuelo” del anarquismo español, Anselmo Lorenzo, específicamente el capítulo vigésimo séptimo; su versión digital puede consultarse en la valiosísima, www.antorcha.net.
2 Muy llamativa es la portada del diario “El Siglo”, cuando falleció Stalin, el año 1953. mas, sin lugar a dudas, los poemas de Neruda constituyen una obra digna de ser leída.
3 Vargas Saavedra, Luis. “Castilla, tajeada de sed como mi lengua Gabriela Mistral ante España y España ante Gabriela Mistral 1933 a 1935”.
4 “Gabriela Mistral: Escritos Políticos”, Compilación por Jaime Quezada, Editorial Fondo de Cultura Económica, Chile, 1994.
5 Fundada e incentivada por el señero tolstoiano Augusto Dhalmar, primer premio nacional de literatura en Chile, el año 1942.
6 Epistolario entre Gabriela Mistral y Manuel Magallanes Moure, editado por la Universidad Católica, página 97.
7 Muy particular es la descripción de ambos hermanos, cuando en el índice biográfico de aquel texto, se dice sobre ellos que fueron “amenos divulgadores de geografía”, mas sin mencionar en ningún momento el ideario anarquista que, al menos, Eliseo Reclus profesaba.
8 El periodista de profesión, oriundo de San Felipe, Ernesto Montenegro, pero escritor de oficio, también fue muy próximo al pensamiento anarquista; es más, realizó el prólogo a “Desobediencia Civil” de Henry David Thoreau, editado en Chile el año 1970, por editorial universitaria.
9 La figura de Fernández Vial ha sido muy poco estudiada, Incluso un equipo de Fútbol lleva su nombre, desde su fundación por los obreros ferroviarios, el año 1903.
10 Este episodio se denominó de esta manera, en virtud del Ministro del interior de aquella época, Ladislao Errázuriz Zañartu.
Chile, atravesaba una profunda crisis social y económica, ante lo cual el gobierno de aquella época, encabezado por el oligarca Juan Luis Sanfuentes, decide movilizar las tropas del ejército chileno en la frontera con Perú, por lo cual grupos estudiantiles y obreros, ponen de manifiesto en su prensa que esta envalentonada constituye sólo una forma de descentrar la mirada de la realidad nacional, a lo cual el gobierno y los sectores acomodados, por medio de las “Guardias Blancas”, deciden asaltar el local de la FECH (federación de estudiantes de Chile) y perseguir a todo aquel que siquiera cuestionase la actitud gobiernista.
11 Esta revista tuvo des períodos, hasta donde he podido indagar, el primero de ellos abarca los años 1922 hasta 1924, y el segundo ciclo entre 1925 a 1927.
Como tal, constituye una excelente fuente para estudiar la literatura y las impresiones que tenían los ácratas de aquel entonces., ya que en sus hojas figuran temas como la emancipación de la mujer, el naturismo, y las ácidas polémicas con el incipiente partido comunista chileno.
12 Cappelletti, Ángel. “El anarquismo en América latina”. Editorial Ayacucho, Venezuela, 1990, página 85.
13 Mistral, Gabriela. “El Grito”. Fuente Internet.
14 Me basta sólo con recordar la “Federación anarquista judía”, existente en Inglaterra y dirigida por el incansable Rudolf Rocker.
15 Pigna, Felipe. “Los Mitos de la historia argentina”, Editorial Planeta, tomo 3, página 274.
16 Grata fue mi sorpresa al encontrar en la página web de la “Biblioteca virtual Jose Ingenieros”, un folleto de pedagogia anarquista , cuyo prólogo lo redacta Gabriela Mistral.
17 Ladrón de Guevara, Matilde. “La Rebelde Gabriela”. Editorial Araucaria, 1984.
18 Castro, Oscar. “Bajorrelieve de Gabriela” en “Nueva Antología Poética”. Editorial del Pacífico, Chile, año 1972, página 71.